México se propone atraer más inversión
Si el Gobierno de México quiere atraer un monto más elevado de IED (lo que los economistas conocen como Inversión Extranjera Directa), tendrá que superar varios escollos: además de la crisis que atraviesa a los más importantes países del mundo, deberá superar la inseguridad interna del propio país y la notoria ausencia de reformas que potencien la competitividad.
La Inversión Extranjera Directa que ingresó a México en los meses de enero, febrero y marzo fue de cuatro mil setecientos setenta y cuatro millones de dólares, un número que, según todos los estudios, se presenta como muy alentador. De mantenerse esa progresión, todo indica que este año será muy ventajoso para la inversión exterior en la economía de México.
Según ha comentado el subsecretario de la repartición de Competitividad y Normatividad (de la Secretaría de Economía de México), José Antonio Torre Medina, la Inversión Extranjera Directa podría rondar a finales de año los diecinueve mil setecientos millones de dólares. Esta cifra ha aumentado la expectativa de empresarios e inversionistas locales así como de la gran masa de desocupados con la que cuenta México.
Si bien José Antonio Torre Medina afirma que las inversiones extranjeras del primer trimestre del 2001, en relación al igual periodo del año pasado, han sido un poco inferiores, nada hace perder las esperanzas de que aquellas comenzarán a reforzarse a partir de la mitad del presente año.
Uno de los retos más importantes para inversionistas locales y extranjeros, reconoce José Antonio Torre Medina, tiene que ver con la gran inseguridad que se vive en el país y que se constituye en el principal reto a combatir. |